Yo quiero,

ser de tu cuerpo un mecenas,

sin contrato ni resguardo,

empotrador en tu barco,

hasta que la tormenta amaine,

o hasta a otro se lo alquiles,

aunque en la cola hayan decenas.

 

Yo quiero,

ser la cirrosis de tus cadenas,

que estrangulan a su aire,

a base de besos guarros,

o a polvos de igual calibre,

o amenazar a tus caderas,

mojadas hasta que bailen,

beberme tus malos tragos,

sin hielo y en cubalibre.

 

Yo quiero,

volver a pintar mi faro,

con la saliva de tu estanque,

y matar a bocajarro

tu felicidad hecha barro,

hasta que no dependa de nadie,

porque quiero que seas libre.

Fdo: Erick Amado.